Pogo Extremo Xpogo

Todo Cambia



Cambia lo superficial 

Cambia también lo profundo 
Cambia el modo de pensar 
Cambia todo en este mundo 

Cambia el clima con los años 
Cambia el pastor su rebaño 
Y así como todo cambia 
Que yo cambie no es extraño 

Cambia el más fino brillante 
De mano en mano su brillo 
Cambia el nido el pajarillo 
Cambia el sentir un amante 

Cambia el rumbo el caminante 
Aunque esto le cause daño 
Y así como todo cambia 
Que yo cambie no es extraño 

Cambia, todo cambia 
Cambia, todo cambia 
Cambia, todo cambia 
Cambia, todo cambia 

Cambia el sol en su carrera 
Cuando la noche subsiste 
Cambia la planta y se viste 
De verde en la primavera 

Cambia el pelaje la fiera 
Cambia el cabello el anciano 
Y así como todo cambia 
Que yo cambie no es extraño 

Pero no cambia mi amor 
Por más lejos que me encuentre 
Ni el recuerdo ni el dolor 
De mi pueblo y de mi gente 

Lo que cambió ayer 
Tendrá que cambiar mañana 
Así como cambio yo 
En esta tierra lejana 

Cambia, todo cambia 
Cambia, todo cambia 
Cambia, todo cambia 
Cambia, todo cambia 

Pero no cambia mi amor

La menta y esa sensación de frescura

En la mayoría de los casos cuando masticamos un chicle o disfrutamos de un caramelo de menta, nuestra boca siente ese frescor del que hablan los anuncios comerciales; sin embargo, nuestra boca está en realidad a la misma temperatura que antes. El culpable de esta falsa sensación es el mentol, una sustancia natural presente en las plantas de la familia de la mente, aproximadamente 18 diferentes tipos de plantas, la cual provoca que sintamos frío aun cuando estamos a la misma temperatura que antes.

Como sabemos todas nuestras sensaciones están determinadas por nuestro cerebro, el cual recopila la información que proviene de nuestro sistema nervioso. En este caso el mentol es capaz de engañar a nuestro cerebro, esto se debe a que el mentol actúa sobre los receptores TRPM8, los cuales se activan normalmente con la falta de calor; al comernos un helado o un cubito de hielo por ejemplo, y transmiten una señal que llega hasta nuestro cerebro indicando una baja de la temperatura.

El mentol no es el único compuesto capaz activar la sensación de frescor, otros compuestos naturales, como el eucaliptol, presente en los arboles de eucalipto, un género de árboles (y algunos arbustos) de la familia de las mirtáceas de la cual existen alrededor de 700 especies, la mayoría oriundas de Australia; o la icilina substancia sintética capaz de estimular los receptores TPRM8 y que es 200 veces potente que el mentol.

Una vez que estas substancias estimulan dichos receptores, cualquier descenso de la temperatura, por pequeño que sea, como una corriente de aire o un poco de agua, puede sobre-estimular el sistema nervioso, provocandonos un un frío intenso que puede llegar a ser incluso molesto.

El mentol es una de las sustancias más utilizadas en cosmética y alimentación ya que es virtualmente inofensivo y tiene otros efectos agradables: es capaz de producir cierta sensación anestésica, es decir puede adormecer ligeramente las partes de nuestro cuerpo donde es aplicado mediante cremas para en masajes; así mismo, al igual que el eucaliptol, es útil para favorecer la respiración.

Por otro lado, no todas las propiedades del mentol son buenas, una sobredosis puede provocar pérdida del conocimiento o convulsiones, problemas gastrointestinales e incluso arritmias.