25.6.08
el Shell shock y los horrores de la I Guerra Mundial
El Estrés de Combate, conocido antiguamente como fatiga de Combate o Shell Shock, es un término militar que se usa para categorizar toda una serie de comportamientos patológicos derivados de la lucha en el frente, y que resultan en una reducción importante de la eficacia de combate del soldado.
En la Primera Guerra Mundial el Shell Shock se consideraba una enfermedad psiquiátrica que únicamente podía ser provocada por heridas en la red nerviosa del soldado expuesto a fuego enemigo durante el combate.
Los horrores de la guerra de trincheras de la I Guerra Mundial implicaron que el porcentaje de bajas fue de un 10%, más del doble del 4'5% de la II Gu. M., y el porcentaje de tropas con heridas de diversa consideración llegó hasta el 56%.
Un soldado afectado por Shell Shock podía ser considerado bien un herido, lo cual daba derecho a pensión y licencia con honores, o tan sólo un enfermo, sin derecho a lo anterior. La diferencia de tratamiento radicaba en que para aspirar al primer caso, debía evidenciarse que la "lesión" venía producida por fuego enemigo. Es decir, y trivializando el tema, si la bala no pasaba cerca, el convaleciente ni cobraba ni recibía medalla, llegando incluso a ser estigmatizado como un cobarde.
Muchos generales (sin diferencia de bando) interpretaban este tipo de "desorden psicológico" como cobardía y falta de ardor guerrero, llegando a fusilar por ello a un alto número de soladados...
Con su habitual eficiencia administrativa, los oficiales británicos pronto definieron un protocolo para saber lidiar con los casos de Shell Shock...
... en resumen, y para quien no domine la lengua de Shakespeare: Si la crisis nerviosa del paciente era derivada de fuego enemigo, debía marcarse al paciente con un brazalete con la letra W (herida en inglés es Wound); si no era así, se le debía marcar con una S (de Sick, enfermo), lo que implicaba que quedaba excluido de recibir pensión y condecoración.
Creo que todos tenemos claro que la I Guerra Mundial fue una carnicería, donde a la incompetencia de unos mandos del s. XIX se añadió la experimentación de toda una larga serie de novedades tecnológicas que hicieron de este conflicto uno de los más sangrientos de la Historia... aviación, carros acorazados, guerra química, etc. Por ello sorprenden planteamientos como el de este protocolo,más propio de quien envía reses al matadero que no de quien lidera personas.
Aunque sea duro, a veces vale la pena recordar hasta dónde es capaz de llegar la estupidez humana... os advierto que el siguiente video contiene escenas muy crudas, pero que creo ayudan a dignificar a unos soldados que fueron tratados de forma injusta y a denigrar a quien fue capaz de redactar un protocolo así...
Para saber más:
En la Primera Guerra Mundial el Shell Shock se consideraba una enfermedad psiquiátrica que únicamente podía ser provocada por heridas en la red nerviosa del soldado expuesto a fuego enemigo durante el combate.
Los horrores de la guerra de trincheras de la I Guerra Mundial implicaron que el porcentaje de bajas fue de un 10%, más del doble del 4'5% de la II Gu. M., y el porcentaje de tropas con heridas de diversa consideración llegó hasta el 56%.
Un soldado afectado por Shell Shock podía ser considerado bien un herido, lo cual daba derecho a pensión y licencia con honores, o tan sólo un enfermo, sin derecho a lo anterior. La diferencia de tratamiento radicaba en que para aspirar al primer caso, debía evidenciarse que la "lesión" venía producida por fuego enemigo. Es decir, y trivializando el tema, si la bala no pasaba cerca, el convaleciente ni cobraba ni recibía medalla, llegando incluso a ser estigmatizado como un cobarde.Muchos generales (sin diferencia de bando) interpretaban este tipo de "desorden psicológico" como cobardía y falta de ardor guerrero, llegando a fusilar por ello a un alto número de soladados...
Con su habitual eficiencia administrativa, los oficiales británicos pronto definieron un protocolo para saber lidiar con los casos de Shell Shock...
| “ | Shell-shock and shell concussion cases should have the letter 'W' prefixed to the report of the casualty, if it were due to the enemy; in that case the patient would be entitled to rank as 'wounded' and to wear on his arm a 'wound stripe'. If, however, the man’s breakdown did not follow a shell explosion, it was not thought to be ‘due to the enemy’, and he was to [be] labelled 'Shell-shock' or 'S' (for sickness) and was not entitled to a wound stripe or a pension. | ” |
... en resumen, y para quien no domine la lengua de Shakespeare: Si la crisis nerviosa del paciente era derivada de fuego enemigo, debía marcarse al paciente con un brazalete con la letra W (herida en inglés es Wound); si no era así, se le debía marcar con una S (de Sick, enfermo), lo que implicaba que quedaba excluido de recibir pensión y condecoración.
Creo que todos tenemos claro que la I Guerra Mundial fue una carnicería, donde a la incompetencia de unos mandos del s. XIX se añadió la experimentación de toda una larga serie de novedades tecnológicas que hicieron de este conflicto uno de los más sangrientos de la Historia... aviación, carros acorazados, guerra química, etc. Por ello sorprenden planteamientos como el de este protocolo,más propio de quien envía reses al matadero que no de quien lidera personas.Aunque sea duro, a veces vale la pena recordar hasta dónde es capaz de llegar la estupidez humana... os advierto que el siguiente video contiene escenas muy crudas, pero que creo ayudan a dignificar a unos soldados que fueron tratados de forma injusta y a denigrar a quien fue capaz de redactar un protocolo así...
Para saber más:
- Artículo en la Wikipedia sobre el Shell Shock (en inglés)

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